Organizaciones de familias agrupadas en Affac han denunciado que más de 325 000 alumnos con necesidades de apoyo educativo no reciben los recursos necesarios para aprender y participar plenamente en las aulas ordinarias en Cataluña. Según la entidad, la escasez de maestras de educación especial, logopedas, psicopedagogos e integradores sociales hace que la normativa inclusiva quede, en muchos casos, “solo sobre el papel”. Las familias aseguran que la situación genera desigualdad entre centros y zonas, y que muchos alumnos quedan excluidos de actividades o contenidos por falta de acompañamiento profesional.
(Fuente: El País)
Además, la asociación advierte de que este déficit de apoyos no solo afecta a quienes ya tienen un diagnóstico, sino también a aquellos estudiantes que se encuentran en proceso de valoración y pasan meses sin respuesta. La falta de personal supone que los centros tengan que realizar ajustes improvisados: agrupar alumnado con necesidades muy diferentes, compartir especialistas entre varios colegios o suspender intervenciones puntuales. Esto repercute en el bienestar emocional del alumnado y en su progreso académico, dificultando también la labor docente.
Las familias reclaman a la administración educativa mayor inversión, estabilidad en plantillas y una apuesta decidida por el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) para que la inclusión sea real y no dependa únicamente de la buena voluntad del profesorado. También piden espacios de diálogo con las asociaciones y la participación de equipos multiprofesionales que acompañen de forma continua a los centros.
(Fuente: elpais.com, “Las familias alertan sobre la escuela inclusiva: ‘Hay 325.000 alumnos sin el apoyo necesario’”)



